viernes, 11 de diciembre de 2015

Biblioteca invisible Portada


Cuadro por Joseph Mallord William Turner, 1838
Título del cuadro: El Temerario remolcado a dique seco
Título: Crónicas de Piratas: El Tesoro Maldito


miércoles, 2 de diciembre de 2015

domingo, 29 de noviembre de 2015

Poema y cuadro (Cristina)

ERRABA SOLITARIO COMO UNA NUBE

Erraba solitario como una nube
que flota en las alturas cobre valles y colinas,
cuando de pronto vi una muchedumbre,
una hueste de narcisos dorados;
junto al lago, bajo los árboles,
estremeciéndose y bailando en la brisa.

Continuos como las estrellas que brillan
y parpadean en la Vía Láctea,
se extendían como una fila infinita
a lo largo de aquella ensenada;
diez mil narcisos contemplé con la mirada,
que movían sus cabezas en animada danza.

También las olas danzaban a su lado,
pero ellos eran más felices que las áureas mareas:
Un poeta sólo podía ser alegre
en tan jovial compañía;
yo miraba y miraba, pero no sabía aún
cuánta riqueza había hallado en la visión.

Pues a menudo, cuando reposo en mi lecho,
con humos ocioso o pensativo,
vuelven con brillo súbito sobre ése ojo
interior que es la felicidad de los solitarios;
y mi alma se llena entonces de deleite,
y danza con los narcisos.

             -William Wordsworth



En primer lugar, he escogido este cuadro por Janny García Liranzo porqu se relaciona mucho con el poema de Wordsworth. Ambos muestran y mencionan a los narcisos que en el caso del poema se refieren a la gente que el autor transforma en narcisos, usando una metáfora.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Cómic: El Decamerón


              Trabajo realizado por: Renata Timea Szabo, Andrea Maderas, Javier Simón, Cristina Puerta.

viernes, 23 de octubre de 2015

MICRO RELATO (Cristina P)

Pobre de mí, que soy el avista-miento de la perdición. Pobre de mí que paso la eternidad transportando almas en mi barca de la muerte. No debería de molestarme mi trabajo. Es más, debería motivarme ya que es lo que se me ha encargado. Más las almas que los ángeles cuidan siguen viniendo, con rostros pálidos y aspecto lívido, a mí.
En el trayecto no hablan mucho, pero suelen contarme lo que les hizo expirar, sin muchos detalles, pero suficiente.
Me di cuenta del dolor de las almas al morir, cuando aquel día, un niño narró su desgracia con cara de pena y desánimo. Nunca había sentido curiosidad por ninguna cosa que ocurriese en ninguna de las orillas. Me limitaba a hacer mi trabajo, ignorante.
Pero aquel niño hizo que por primera vez, girase la cabeza para mirar ambas orillas.¿Cómo tan solo un lago puede separar algo tan diferente e importante a la vez?
Ya hemos llegado.
El niño bajó de la barca y desapareció en la oscuridad de la orilla izquierda.

El paso de la laguna Estigia (Cristina P)


El paso del la laguna Estigia (Joachim Patinir)


domingo, 18 de octubre de 2015

La Literatura y la Pintura (Cristina P)

La literatura y el arte tienen mucho en común ya que intentan expresar los sentimientos del autor. Un poema, por ejemplo, puede ser representado en un cuadro u obra de arte, si se analiza y se entiende lo que dice, y viceversa.

Ambos conceptos contienen opiniones del que lo realiza. Pueden contar o mostrar historias que ocultan los sentimientos, pensamientos u opiniones. Pueden ser tanto realistas como surrealistas.
La literatura y el arte contienen tópicos literarios. Esto nos lo ha mostrado un cuadro en el que hemos estado trabajando los primeros días de clase 'El jardín de las Delicias'. Dicho cuadro, pintado por El Bosco, nos muestra el famoso latinismo de Carpe Diem (vive el momento) al observar cómo las personas de la sección del medio están en una celebración sin frenos.
También nos enseña un paralelismo, el cual repite la estructura en lo referente a la misma escena que se muestra. Al igual que los anteriores, hemos podido identificar la personificación, antítesis, hipérbole y otros latinismos como el Locus Amoemus y Locus Horroris (que marcan la gran diferencia en las distintas partes del cuadro)

En clase hemos seguido estudiando la relación entre la literatura y el arte mediante una excursión dividida en dos partes: una visita al museo de Prado en Madrid y otra visita a la exposición sobre el Titanic.

En el museo del Prado, nos centramos específicamente en los cuadros: El Decamerón, El triunfo de la muerte, Autorretrato de Alberto Durero y El paso de la laguna Estigia.
El Decamerón cuenta la historia sobre un joven que veía una escena representada por fantasmas en los que sucedía lo mismo una y otra vez todos los días. Este joven era rechazado por una muchacha a la que él amaba. Un día, reunió a ambas familias para mostrarles la escena de los espectros, que consistía en que una mujer era perseguida por un hombre montado a caballo. Las familias se tranquilizaron al escuchar del joven que solo era una ilusión. Al final, la muchacha se compadece de él y acaban juntos.
Este es un ejemplo más sobre la estrecha relación que tienen la pintura y la literatura. Una composición de tres cuadros pueden crear una historia que el mismo autor ha realizado.
En el retrato de Durero nos fijamos en sus manos ya que él mismo se ha dibujado con guantes blancos, por lo que se muestra que él mismo se consideraba un noble.
El paso de la laguna Estigia nos muestra un dato curioso, y es que Caronte en su barca mira hacia el espectador, por lo que nos hace reflexionar de que somos espectadores y no parte de cuadro.

La exposición del Titanic se relaciona con la novela 'El Naufragio del Titan' que sorprendente-mente, había sido escrita catorce años antes de que el Titanic se hundiera, al igual que el trasatlántico de la novela. Fue escrita por Morgan Robertson y los sucesos del relato fueron muy similares a datos relacionados con la catástrofe del Titanic del 1912.